¿Quién dijo que no se puede invertir en tiempos difíciles?


Analistas dicen que no es oportuno comprar dólares ni es el momento para
una inversión inmobiliaria.
La
inversión inmobiliaria no debe ser el fuerte en la actualidad, pero sirve para
diversificar y no poner los huevos en la misma canasta; un grado de seguridad
se logrará poniendo algo de plata en renta fija (algún producto bancario tipo
CDT); mientras que el agro y la ganadería son buenas alternativas ahora, por
todo lo que se prevé para estos sectores a mediano plazo. Y si está dispuesto a
arriesgarse y esperar un tiempo para ver rendir su dinero, aprovechar el bajo
precio de las acciones es una gran oportunidad.
Estos son
los consejos de los expertos a los colombianos que lograron tener alguna plata
guardada ‘bajo el colchón’ y, a pesar de la desaceleración de la economía, con
cierta reserva financiera.
Muchos no
se atreven a moverla en estos momentos de incertidumbre en los que se habla de
un dólar caro; de exportaciones frenadas por la crisis global que impide o
reduce la demanda de productos nacionales por parte de los grandes compradores
del mundo; de bajo consumo de los hogares, entre otras. Pero los conocedores
del tema dicen que, aún en momentos difíciles, sí hay en qué invertir.
Aunque no
existen fórmulas establecidas en materia de inversión, según expresa Orlando
Santiago, de la firma de consultoría y asesoría bursátil Fénix Valores, se han
establecido patrones que señalan que, “un 50 por ciento de los recursos se
debe poner en una ‘canasta’ tradicional que genere seguridad; 30 por ciento en
negocios con expectativa de pujanza a corto y mediano plazo, y un 20 por ciento
en inversiones con riesgo medio o alto.
Desde esa
perspectiva, Orlando Santiago señala que no es oportuno comprar dólares ni es
el momento para hacer una inversión inmobiliaria como se estaba haciendo hasta
hace un par de años.
“A menos
que se piense en comprar bienes raíces como una forma de diversificar el
portafolio de inversión, en el país se sigue inflando la burbuja inmobiliaria,
la cual puede reventar en cualquier momento”, expresa.
En
cambio, poner buena parte de la plata en renta fija tipo CDT es un camino,
complementado con inversiones en el agro y la ganadería, los cuales podrían
mejorar a mediano y largo plazo, teniendo en cuenta que se buscan alternativas
para que el país vaya dejando la dependencia del petróleo, lo que, sumado a los
avances del proceso de paz, que permitirá un mayor desarrollo rural, sin contar
con el estímulo que están haciendo las naciones a la gente para que se compre
lo que se produzca internamente, los negocios relacionados con el campo se
vuelven atractivos.
Para
Santiago, es también un momento oportuno para comprar acciones de empresas que
hagan bien la tarea, teniendo en cuenta que están baratas, pero que las crisis
no son para toda la vida, lo que permite prever que hay posibilidades de
valorización a mediano plazo. “El hecho de que los últimos reportes muestren
que los mayores compradores de acciones en estos momentos son los extranjeros y
los fondos de pensiones, es señal de que son los expertos en negocios los que
están aprovechando la ocasión”.
Manuel Felipe
García Ospina, gerente de la Escuela de planeación financiera y comercial, de
Old Mutual, destaca que “las inversiones deben ser una parte de la planeación
financiera personal, mas no es lo único a tener en cuenta. Las inversiones
tienen un componente de riesgo, sea de crédito (posibilidad de que el emisor de
algún activo no pueda cumplir con los pagos acordados), de mercado (las
fluctuaciones en precios por movimientos de los mercados financieros) o de
liquidez (probabilidad de que un activo no se pueda convertir fácilmente en
efectivo cuando se necesite y, así, tener que darle un gran descuento cuando se
debe pasar a efectivo)”.
En ese
sentido, todos los conocedores del tema coinciden en que, si bien la elección
de las ramas en las que se va a invertir dependen del nivel de riesgo y del
tiempo que esté dispuesto a esperar el ciudadano para ver resultados, el común
denominador es que “no se pongan todos los huevos en la misma canasta y que se
miren las crisis como oportunidades a largo plazo”.
Ernesto Villamizar,
presidente de la fiduciaria Credipcorp Capital, también es partidario de que,
los productos bancarios son una buena alternativa en estos momentos, pese a que
no generan mucha rentabilidad. Desde su punto de vista “no creo que haya
crisis, pero es un momento difícil en el que hay que tener presente que existen
oportunidades”.
Para él,
las inversiones inmobiliarias, por ejemplo, no pasan de moda, pues se acoge a
la filosofía según la cual “es mejor quedarse con un ladrillo que con un papel.
Los negocios inmobiliarios siempre son buenos aunque no logren valorización al
año siguiente”.
Entre
tanto, Orlando Santiago expresa que hacia donde no hay que poner el ojo en este
momento es en los negocios comerciales: “La caída en los precios del petróleo
hace que los ingresos del Gobierno también disminuyan, lo que llevará
necesariamente a que se inventen nuevos impuestos. Si a ello le agregamos la
desaceleración del consumo de los hogares, este tipo de negocios quedarán muy
expuestos a una gran afectación”.
La
conclusión definitiva es que, pese a la época de turbulencia económica que,
según García “van y vienen y siempre van a existir”, lo importante es tener
claro que los objetivos financieros deben tener asociada una inversión acorde
con el objetivo.
“Por ejemplo,
si mi meta son las vacaciones de fin de año, debo ahorrar en activos muy
conservadores que me garanticen que voy a contar con el capital en diciembre.
Si decido invertir en acciones, debo saber que estas tienen altas
fluctuaciones, lo que me podría llevar a que, si llega el ciclo malo antes de
fin de año, el inversionista termine vacacionando sentado en la sala de la casa
frente al televisor”.
Por el
contrario, agrega el experto, “si el objetivo de ahorro (inversión) es
complemento para una pensión obligatoria, digamos en 30 años, claramente puedo
invertir en acciones. La historia ha demostrado que a pesar de correcciones muy
marcadas (60 % incluso), los mercados accionarios vuelven a levantar y dan
rentabilidades de largo plazo superiores a otros instrumentos como bonos”.
En
materia de inversión, lo clave es recordar que “el tiempo es amigo íntimo de
objetivos de largo plazo”. Para entonces, ya habrán pasado los tiempos
difíciles.
MARTHA
MORALES MANCHEGO
REDACCIÓN ECONOMÍA Y
NEGOCIO
TOMADO DEL DIARIO EL ESPECTADOR
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