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sábado, 5 de septiembre de 2015

Quien dijo que no se puede invertir en tiempos difíciles?

¿Quién dijo que no se puede invertir en tiempos difíciles?
Analistas recomiendan no volcarse únicamente a una alternativa de inversión, así sea en finca raíz.

Analistas dicen que no es oportuno comprar dólares ni es el momento para una inversión inmobiliaria.

La inversión inmobiliaria no debe ser el fuerte en la actualidad, pero sirve para diversificar y no poner los huevos en la misma canasta; un grado de seguridad se logrará poniendo algo de plata en renta fija (algún producto bancario tipo CDT); mientras que el agro y la ganadería son buenas alternativas ahora, por todo lo que se prevé para estos sectores a mediano plazo. Y si está dispuesto a arriesgarse y esperar un tiempo para ver rendir su dinero, aprovechar el bajo precio de las acciones es una gran oportunidad.
Estos son los consejos de los expertos a los colombianos que lograron tener alguna plata guardada ‘bajo el colchón’ y, a pesar de la desaceleración de la economía, con cierta reserva financiera.

Muchos no se atreven a moverla en estos momentos de incertidumbre en los que se habla de un dólar caro; de exportaciones frenadas por la crisis global que impide o reduce la demanda de productos nacionales por parte de los grandes compradores del mundo; de bajo consumo de los hogares, entre otras. Pero los conocedores del tema dicen que, aún en momentos difíciles, sí hay en qué invertir.
Aunque no existen fórmulas establecidas en materia de inversión, según expresa Orlando Santiago, de la firma de consultoría y asesoría bursátil Fénix Valores, se han establecido patrones que señalan que, “un 50 por ciento de los recursos se debe poner en una ‘canasta’ tradicional que genere seguridad; 30 por ciento en negocios con expectativa de pujanza a corto y mediano plazo, y un 20 por ciento en inversiones con riesgo medio o alto.
Desde esa perspectiva, Orlando Santiago señala que no es oportuno comprar dólares ni es el momento para hacer una inversión inmobiliaria como se estaba haciendo hasta hace un par de años.
“A menos que se piense en comprar bienes raíces como una forma de diversificar el portafolio de inversión, en el país se sigue inflando la burbuja inmobiliaria, la cual puede reventar en cualquier momento”, expresa.
En cambio, poner buena parte de la plata en renta fija tipo CDT es un camino, complementado con inversiones en el agro y la ganadería, los cuales podrían mejorar a mediano y largo plazo, teniendo en cuenta que se buscan alternativas para que el país vaya dejando la dependencia del petróleo, lo que, sumado a los avances del proceso de paz, que permitirá un mayor desarrollo rural, sin contar con el estímulo que están haciendo las naciones a la gente para que se compre lo que se produzca internamente, los negocios relacionados con el campo se vuelven atractivos.
Para Santiago, es también un momento oportuno para comprar acciones de empresas que hagan bien la tarea, teniendo en cuenta que están baratas, pero que las crisis no son para toda la vida, lo que permite prever que hay posibilidades de valorización a mediano plazo. “El hecho de que los últimos reportes muestren que los mayores compradores de acciones en estos momentos son los extranjeros y los fondos de pensiones, es señal de que son los expertos en negocios los que están aprovechando la ocasión”.
Manuel Felipe García Ospina, gerente de la Escuela de planeación financiera y comercial, de Old Mutual, destaca que “las inversiones deben ser una parte de la planeación financiera personal, mas no es lo único a tener en cuenta. Las inversiones tienen un componente de riesgo, sea de crédito (posibilidad de que el emisor de algún activo no pueda cumplir con los pagos acordados), de mercado (las fluctuaciones en precios por movimientos de los mercados financieros) o de liquidez (probabilidad de que un activo no se pueda convertir fácilmente en efectivo cuando se necesite y, así, tener que darle un gran descuento cuando se debe pasar a efectivo)”.
En ese sentido, todos los conocedores del tema coinciden en que, si bien la elección de las ramas en las que se va a invertir dependen del nivel de riesgo y del tiempo que esté dispuesto a esperar el ciudadano para ver resultados, el común denominador es que “no se pongan todos los huevos en la misma canasta y que se miren las crisis como oportunidades a largo plazo”.
Ernesto Villamizar, presidente de la fiduciaria Credipcorp Capital, también es partidario de que, los productos bancarios son una buena alternativa en estos momentos, pese a que no generan mucha rentabilidad. Desde su punto de vista “no creo que haya crisis, pero es un momento difícil en el que hay que tener presente que existen oportunidades”.
Para él, las inversiones inmobiliarias, por ejemplo, no pasan de moda, pues se acoge a la filosofía según la cual “es mejor quedarse con un ladrillo que con un papel. Los negocios inmobiliarios siempre son buenos aunque no logren valorización al año siguiente”.
Entre tanto, Orlando Santiago expresa que hacia donde no hay que poner el ojo en este momento es en los negocios comerciales: “La caída en los precios del petróleo hace que los ingresos del Gobierno también disminuyan, lo que llevará necesariamente a que se inventen nuevos impuestos. Si a ello le agregamos la desaceleración del consumo de los hogares, este tipo de negocios quedarán muy expuestos a una gran afectación”.
La conclusión definitiva es que, pese a la época de turbulencia económica que, según García “van y vienen y siempre van a existir”, lo importante es tener claro que los objetivos financieros deben tener asociada una inversión acorde con el objetivo.
“Por ejemplo, si mi meta son las vacaciones de fin de año, debo ahorrar en activos muy conservadores que me garanticen que voy a contar con el capital en diciembre. Si decido invertir en acciones, debo saber que estas tienen altas fluctuaciones, lo que me podría llevar a que, si llega el ciclo malo antes de fin de año, el inversionista termine vacacionando sentado en la sala de la casa frente al televisor”.
Por el contrario, agrega el experto, “si el objetivo de ahorro (inversión) es complemento para una pensión obligatoria, digamos en 30 años, claramente puedo invertir en acciones. La historia ha demostrado que a pesar de correcciones muy marcadas (60 % incluso), los mercados accionarios vuelven a levantar y dan rentabilidades de largo plazo superiores a otros instrumentos como bonos”.
En materia de inversión, lo clave es recordar que “el tiempo es amigo íntimo de objetivos de largo plazo”. Para entonces, ya habrán pasado los tiempos difíciles.

MARTHA MORALES MANCHEGO
REDACCIÓN ECONOMÍA Y NEGOCIO

TOMADO DEL DIARIO EL ESPECTADOR 


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